El Hijo de Dios fue manifestado con este propósito: para deshacer las obras del Diablo (1Juan 3:8)

¿Somos felices con nuestra independencia?

Tal y como mencionábamos la pasada semana, un ángel rebelde quiso ser independiente de Dios, su creador, y se revelo contra el propósito de Dios. Incluso, tal y como vimos por la Biblia, esa osadía es porque lo que él busca es que se le adore a él en vez de a Dios (Mateo 4:9).

Plantábamos la pregunta de: ¿Cómo nos afectaba eso a nosotros los humanos? Es una pregunta que cualquier se puede plantear. Es más yo diría que hasta se podría hacer las siguientes: ¿De verdad esa historia me interesa? ¿Qué tengo que ver yo con todo eso?

La respuesta sencilla y directa es: tu vida. Sí, nuestra vida está en juego. Por decirlo de una manera coloquial, “sin comerlo y sin beberlo” todos los seres humanos estamos envuelto es esa cuestión. ¿Y eso por qué? Alguien podría decir; Yo ni sabía que ese endemoniado ángel existía y que se revelo contra Dios.

Ese ángel se valió de los seres humanos para manifestarse contra las leyes de Dios. Literalmente los engaño para conseguir su objetivo (Juan 8:44). Eso sí que nos es familiar, puesto que es lo que hacen muchos “hombres” para conseguir sus deseos de, poder, riquezas, o fama, nos engañan.

Él invento, y de hecho es un experto ventrílocuo, para esparcir mentiras sobre Dios. Simulo que una serpiente hablara diciendo que todo lo que Dios les había dicho, era mentira. Que si se independizaban de Dios, les iba a ir mejor en la vida (Génesis 3:1-5). Tendría “libertad”. A que nos suena eso también.

Pardillos (incautos). Les creyó. Se unieron a él por esa ansiada “libertad”. Se rebelaron contra Dios (Génesis 3:6). No hace falta que te cuenta las consecuencias. Tú las estás viendo por tus propios ojos. En vez de libertad nos trajo la “esclavitud del pecado”.

Ahora, tú como yo y como todos los seres humanos, tenemos que pagar las consecuencias de querer “independizarse de Dios”, a saber, la muerte (Romanos 5:12). La muerte de todos es la “victoria” que hemos conseguido. Menuda mentira. Nadie puede vivir sin la fuente de la vida, Jehová el Creador Dios.

¡Pero no nos pongamos nostálgicos! Dios es bueno y ha hecho los arreglos para "deshacer” todo lo malo que ese ángel y sus rebeldes han causado a las personas que sí queremos “depender” de Dios (1 Juan 3:8). Saludos.

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